La palabra ferretería es tan amplia, que hace que los comercios así llamados son siquiera parecidos. Cada Ferretería de argentina, toma la impronta del lugar geográfico en el que se encuentra. Los barrios y las necesidades son distintos en cada lugar, cambiando muchísimo incluso, en las distintas provincias del país. La gran mayoría de los comercios ferreteros son negocios unipersonales o familiares. Luego en un segundo nivel están las empresas ferreteras más grandes. Casi no existe en el país Cadenas de Ferreterías. Esto es el resultado de que los establecimientos son hijos de aquellos “grandes almacenes” de ramos generales, dónde se podía comprar desde un clavo, el repuesto para el tractor, los fideos y hasta las verduras para el almuerzo. Cuando estos comercios familiares que constituían la esencia de un pueblo o región, se fueron dividiendo por el crecimiento y progreso del lugar, nacieron así: las ferreterías, los almacenes de alimentos, los negocios de repuestos...